El FASTT se suma al Día Internacional de la Danza
FASTT se suma a las reivindicaciones del Día Internacional de la Danza.
El FASTT quiere sumarse al manifiesto que ha firmado AGITART, la cooperativa del Empordà de referencia en la dinamización de la danza y el movimiento, el cual reclama más espacios para la danza y que podéis leer a continuación.
Si tú estás aquí, a esta hora y en este lugar, es porque hay algo dentro de ti que te ha empujado a salir, a moverte. Si yo estoy aquí, a esta hora y en este lugar, es porque hay algo dentro de mí que me ha empujado a salir, a moverme.
Tú,
que con la mirada ves cómo mi cuerpo se mueve por el espacio.
Yo
que con mi cuerpo, siento como baila
tu mirada.
Este es nuestro lugar común: el cuerpo. Este cuerpo es el primer espacio para la danza. Un cuerpo presente ya es un cuerpo que baila. La danza es la pulsión de vida que nos mueve mientras respiramos, pensamos, existimos. La danza es el espacio que necesitamos habitar y cuidar para que el cuerpo siga siendo un lugar de encuentro.
Entonces, ¿por qué sentimos que la danza nos falta? ¿Cómo es que no ocupa todos los espacios que debería ocupar? ¿Cómo podemos construir una red de miradas y de cuerpos que, en su particularidad, sean una comunidad?
Nos preguntamos cuál es el espacio para la danza cuando nos sentimos perturbadas por los conflictos que hay en el mundo, o cuando no respetamos los cuerpos que nos rodean. Nos preguntamos también si habrá lugar en esta nueva forma para poder poner el corazón, el pie, la lengua, la mano, el pensamiento, la rodilla o la mejilla. Vemos un paisaje artístico que a menudo carece de recursos económicos, de espacios y de compromiso. Nos gustaría revisar los escenarios, las programaciones, la precariedad laboral y la educación para cuidar esta tierra fértil inscrita en el disfrute de bailarnos juntas. No solo por el arte, sino también por el bienestar personal y colectivo.
Pronunciamos este manifiesto como gesto generador de ESPACIO (un espacio de todo tipo). ESPACIO para bailar, ESPACIO para la comunidad, ESPACIO para los cuidados, ESPACIO para el oficio, ESPACIO de creación que permita un tiempo más largo, que dé opción a las artistas a probar, equivocarse y seguir creciendo, ESPACIO para poder ser programadas allí donde todavía no llega la danza, ESPACIO para poder participar de forma abierta, ESPACIO para hablar de la danza y ESPACIO para procurar que se eduque desde el cuerpo, la empatía y el respeto.
Un ESPACIO abierto y amplio, sin condicionantes, sin obstáculos. Queremos que la danza pueda expandirse por todas las áreas compartidas e íntimas de nuestra vida.
La danza no puede vivir ajena al momento actual, en un contexto en el que las libertades son cuestionadas, un momento en el que la tierra y el tiempo se agotan, un momento de conflictos armados, genocidios y guerras. Por ello aprovechamos este manifiesto como lugar de encuentro, como un gesto impulsor de cambio y también de reflexión compartida. Conscientes del espacio heredado y del camino recorrido hasta ahora, nos proyectamos hacia el relevo y el cambio en nuevas formas de organización del sector cultural y artístico de la danza. Tomamos este momento, pues, como un momento nutritivo, ya que nos permite tomar la experiencia de las personas precedentes y ayudar a impulsar a aquellas que empiezan. A pesar de la inseguridad que crean los momentos de cambio y que pretenden salir de la precariedad, nos sentimos con ilusión y ganas, porque vemos que la danza habita en todos los cuerpos y nos respalda una energía colectiva para seguir adelante.
Nos sentimos animadas y queremos transmitirlo a las instituciones, porque son ellas las que tienen el deber de garantizar la sostenibilidad, el acceso y la participación de este lenguaje artístico. La responsabilidad de todas las personas que nos dedicamos a la danza es seguir cooperando e insuflando oxígeno a los pulmones de este sector, para seguir creando, coreografiando, bailando, coordinando, formando, programando, produciendo, mediando y acompañando.
La danza es tejido, conglomerado y red. Tejido de sector, conglomerado de disciplinas y red de profesionales interconectadas para sostener una estructura. La danza es un lugar y, como tal, debemos habitarlo y cuidarlo para que siga siendo un refugio y un trampolín.
Tejido somos las que estamos aquí, las que no están, las que no pueden estar y las que deben llegar. Todas tenemos un cuerpo, una voz y un pensamiento que nos puede impulsar a bailar.