La casa de la bailarina Àurea de Sarrà
“Cuando entraba en aquella casa me parecía que entraba en una película. Era tan lujosa y señorial, una casa que yo solo veía en grandes películas. Yo nunca había visto una casa como aquella…”
Así es como Cèlia recuerda lo que sentía cuando, de pequeña, entraba en la casa de la bailarina Àurea de Sarrà, en el núcleo de Arenys d’Empordà.
En esta propiedad familiar, que incluía el castillo medieval, es donde la familia pasaba los veranos. Àurea heredó la casa en 1930, después de la muerte de su hermana Emília. Y aquí es donde estableció definitivamente su residencia en la última etapa de su vida.

“Mi padre era taxista y la llevaba cada jueves a comprar a Figueres y a hacer encargos con el taxi. Y yo los acompañaba cuando no tenía colegio. Iba con ella y me explicaba cosas y yo entraba en su casa.”
Àurea de Sarrà tenía 80 años, pero mantenía el aire distinguido de una mujer elevada, impregnada de arte y cultura. Una mujer mayor que vivió una gran vida.
“La meva tia era modista a Garrigàs i li havia arreglat algun vestit. Doña Àurea tenía una costurera en Barcelona y bajaba allí a comprar telas y tejidos y se lo hacía hacer todo allí. Mi tía solo le hacía los “arreglos”.”
Àurea de Sarrà murió en 1974, a los 85 años. Fue enterrada en Arenys, junto a su finca. En la tumba, una única inscripción: “DOMUS AUREA” (la casa de Àurea).